CND y el MVOT, a través de la DINAVI, firmaron este miércoles 26 de agosto un fideicomiso de largo plazo para fortalecer la ejecución de proyectos de vivienda social y contribuir a que más familias accedan a soluciones habitacionales.
La Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) y el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) suscribieron, a través de la Dirección Nacional de Vivienda (DINAVI), un fideicomiso que incorpora una nueva herramienta de gestión para acompañar la ejecución de proyectos de vivienda social colectiva, desde su preparación hasta la entrega final de las viviendas.
La firma se realizó este miércoles en la Sala Colmena de CND, con la participación de la ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro; el director nacional de Vivienda, Milton Machado; el presidente de CND, Mario Piacenza; y el director de CND, Santiago Borsari, junto a autoridades, equipos técnicos y representantes del sector de la construcción.
Una herramienta para acompañar cada obra de principio a fin
CND asumirá el rol de fiduciaria y acompañará integralmente los procesos que se desarrollen en el marco del fideicomiso Su participación abarcará la estructuración y publicación de los llamados, la adjudicación y contratación de las empresas, la administración de los recursos, el seguimiento técnico y administrativo, la supervisión de las obras y los procesos de recepción y entrega de los edificios.
El esquema articula responsabilidades claramente definidas: el MVOT y la DINAVI establecen la política habitacional, las prioridades y las necesidades a atender; mientras que CND aporta su experiencia en gestión fiduciaria, contratación y seguimiento de proyectos de infraestructura. El objetivo es generar procesos sólidos, transparentes y previsibles que permitan que los recursos públicos se traduzcan en viviendas terminadas en tiempo y forma y con la calidad requerida.
Una escala pensada para transformar recursos en viviendas
El fideicomiso tendrá un plazo previsto de 15 años y contará con recursos del orden de $ 840 millones anuales, aproximadamente US$ 21 millones anuales. A partir de su firma está previsto, además, un primer ingreso de $ 200 millones para comenzar a poner en marcha el proceso.
Como referencia de escala, se proyecta trabajar a un ritmo de aproximadamente entre tres y cuatro edificios por año, con unas 40 viviendas por edificio, lo que equivale a alrededor de entre 120 y 160 nuevas viviendas por año. En una primera etapa hacia 2030, la proyección se ubica entre 12 y 16 edificios, que representarían entre 480 y 640 soluciones habitacionales.
“Una vivienda que se entrega antes significa una familia que accede antes a su hogar”, señaló Piacenza, al destacar el impacto que una gestión más ágil, previsible y eficiente puede tener en la llegada de las soluciones a las personas.
Experiencia acumulada para una política de largo plazo
La nueva herramienta se apoya en una experiencia de trabajo conjunto ya desarrollada entre las instituciones. CND participó junto al Ministerio en instrumentos como el Fideicomiso de Integración Social y Urbana (FISU) y, más recientemente, en el programa Más Barrio, acumulando experiencia en gestión fiduciaria, procesos de contratación y seguimiento de proyectos y obras.
Ese recorrido permite poner aprendizajes y capacidades institucionales al servicio de una herramienta concebida con una mirada de largo plazo. El horizonte de 15 años busca sostener capacidad de ejecución, planificación y seguimiento más allá de una intervención puntual, fortaleciendo una forma de trabajo coordinada para la política habitacional.
Para las empresas que participen en las convocatorias, CND buscará ofrecer procesos claros, reglas previsibles y una gestión profesional que favorezca una participación amplia y competitiva y brinde las mayores certezas posibles para el desarrollo de las obras.
Más viviendas, más oportunidades para las familias
La firma marca el inicio de una nueva etapa de trabajo conjunto entre el MVOT, la DINAVI y CND. El desafío compartido es que cada proyecto avance, que los recursos se administren responsablemente y que las obras se completen en los plazos previstos, de manera que más familias puedan acceder a una solución habitacional.
Más allá de las cifras de inversión y de la cantidad de edificios, el resultado esperado es concreto: transformar políticas y recursos públicos en viviendas terminadas y en mejores oportunidades para las familias uruguayas


